Huerta de Soto y la utopía de limitar el poder del estado. Discurso en la "cena de la libertad". Minuto 5:30
lunes 2 de noviembre de 2009
miércoles 28 de octubre de 2009
Una auténtica reforma política
Si intentamos salvar al liberalismo clásico, que es lo más cercano en lo temporal y donde por lo menos hay mayores posibilidades de concenso, se debería intentar con una nueva serie de cerrojos constitucionales.
Es fundamental fijar el monto máximo de la carga tributaria en relación al PBI. Es lo que se pretende hacer actualmente en Georgia. No sirve de nada decir que ningún impuesto debe ser confiscatorio si la carga general de tributación supera el 50%. Debe establecerce un tope a la carga tributaria, además debe establecerse constitucionalmente.
Támbien constitucionalmente debera establecerse la forma del reparto de impuestos entre estado nacional y provincias, en la cual la mayor parte de los mismos sean para las provincias o estados miembros, de manera que sea asegurada su autarquía financiera. Las provincias deberan finaciarse con lo recaudado efectivamente por ellas, sin que haya reasignación de recursos entre provincias, evitando así las provincias parasitarías y obligarlas a atraer inversiones para poder subsistir.
Tambien cosntitucionalmente se debería abolir el curso forzoso, impidiendole al estado la posibilidad de finaciarse con impuesto inflacionario.
Prohibir la estatización de empresas, ni aún alegando utilidad pública, concepto que siempre tarmina siendo laxo.
Prohibir constitucionalmente la reasignación de recursos, lo recaudado solo será para las funciones básicas del estado y la obra pública.
Las funciones judiciales y policiales no le corresponderan el estado de manera exclusiva, debiendo competir con el sector privado ( agencias de seguridad, compañias de arbitraje)
Por supuesto habría otros cuestiones más, pero estas son las principales.
Es fundamental fijar el monto máximo de la carga tributaria en relación al PBI. Es lo que se pretende hacer actualmente en Georgia. No sirve de nada decir que ningún impuesto debe ser confiscatorio si la carga general de tributación supera el 50%. Debe establecerce un tope a la carga tributaria, además debe establecerse constitucionalmente.
Támbien constitucionalmente debera establecerse la forma del reparto de impuestos entre estado nacional y provincias, en la cual la mayor parte de los mismos sean para las provincias o estados miembros, de manera que sea asegurada su autarquía financiera. Las provincias deberan finaciarse con lo recaudado efectivamente por ellas, sin que haya reasignación de recursos entre provincias, evitando así las provincias parasitarías y obligarlas a atraer inversiones para poder subsistir.
Tambien cosntitucionalmente se debería abolir el curso forzoso, impidiendole al estado la posibilidad de finaciarse con impuesto inflacionario.
Prohibir la estatización de empresas, ni aún alegando utilidad pública, concepto que siempre tarmina siendo laxo.
Prohibir constitucionalmente la reasignación de recursos, lo recaudado solo será para las funciones básicas del estado y la obra pública.
Las funciones judiciales y policiales no le corresponderan el estado de manera exclusiva, debiendo competir con el sector privado ( agencias de seguridad, compañias de arbitraje)
Por supuesto habría otros cuestiones más, pero estas son las principales.
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martes 27 de octubre de 2009
La duda de Thomas Jefferson
Thomas jefferson a la vez que defendía el gobierno con poderes limitados, se preguntaba: "Se ha dicho que no puede confiarse en que el hombre se gobierne a si mismo,¿puede confiarse en que gobierne a otros? ¿o es que hemos encontrado ángeles que toman formas de reyes para gobernar? Dejemos que la historia consteste estas cuestiones"
Carta a James Madison
Carta a James Madison
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lunes 26 de octubre de 2009
Thomas jefferson y la vigilancia de la libertad
Dijo bien Thomas jefferson cuando afirmo que “la eterna vigilancia es el precio de la libertad” Ahora bien, ello será mucho más fácil en una sociedad libertaria sin estado que en las circunstancias actuales.
En un sistema anarcocapitalista esa vigilancia se podrá hacer de una manera fácil y eficiente. El precepto jeffersoniano será mucho más funcional. Nos encontraremos con que el poder realmente esta fragmentado, y esto será en un número razonable de corporaciones privadas prestadoras de “servicios públicos” que tienen que buscar la satisfacción de los consumidores. Cuando una agencia de seguridad y justicia empiece a dar muestras de despotismo, uno podrá inmediatamente buscar otro prestador. ¿Ello es posible en el monopolio de la fuerza? Indudablemente no. Resulta llamativa la contradicción entre “monopolio de la fuerza” y “división de poderes” y como se las trata de conciliar.
La vigilancia de la libertad en una sociedad con estados no es nada fácil. No podemos hablar de la funcionalidad y eficiencia de esa vigilancia. Y entiendase que no estoy proponiendo la resignación ante el poder estatal. Simplemente señalo que la labor es no solo más ardua, sino además llena de frustraciones. Por supuesto que uno debe siempre intentarlo.Pero seamos claros, a veces la defensa de la libertad en una sociedad con estado es colocarse al margen de la ley (con minúsculas claro).
Lo mismo podemos decir en la defensa de nuestro poder adquisitivo. En una sociedad libertaria sin estado, cuando un banco privado empiece a emitir dinero de manera inflacionaria, inmediatamente uno dejara de usar esa moneda y empezara a usar la moneda emitida por otro banco. ¿Ello es posible con el curso forzoso estatal?
Vemos que en una sociedad con estado también resulta dificultosa, sino imposible, la defensa de nuestro poder adquisitivo.
Podemos decir que ha sido lo suficientemente demostrado. El estado es más el problema que la solución. No hay acá de por medio ningún dogmatismo. Lo que menciono no es solo teórico, sino que es verificable por todos empíricamente.
El ideario del estado como garante de nuestra libertad y propiedad, es una utopía.
En un sistema anarcocapitalista esa vigilancia se podrá hacer de una manera fácil y eficiente. El precepto jeffersoniano será mucho más funcional. Nos encontraremos con que el poder realmente esta fragmentado, y esto será en un número razonable de corporaciones privadas prestadoras de “servicios públicos” que tienen que buscar la satisfacción de los consumidores. Cuando una agencia de seguridad y justicia empiece a dar muestras de despotismo, uno podrá inmediatamente buscar otro prestador. ¿Ello es posible en el monopolio de la fuerza? Indudablemente no. Resulta llamativa la contradicción entre “monopolio de la fuerza” y “división de poderes” y como se las trata de conciliar.
La vigilancia de la libertad en una sociedad con estados no es nada fácil. No podemos hablar de la funcionalidad y eficiencia de esa vigilancia. Y entiendase que no estoy proponiendo la resignación ante el poder estatal. Simplemente señalo que la labor es no solo más ardua, sino además llena de frustraciones. Por supuesto que uno debe siempre intentarlo.Pero seamos claros, a veces la defensa de la libertad en una sociedad con estado es colocarse al margen de la ley (con minúsculas claro).
Lo mismo podemos decir en la defensa de nuestro poder adquisitivo. En una sociedad libertaria sin estado, cuando un banco privado empiece a emitir dinero de manera inflacionaria, inmediatamente uno dejara de usar esa moneda y empezara a usar la moneda emitida por otro banco. ¿Ello es posible con el curso forzoso estatal?
Vemos que en una sociedad con estado también resulta dificultosa, sino imposible, la defensa de nuestro poder adquisitivo.
Podemos decir que ha sido lo suficientemente demostrado. El estado es más el problema que la solución. No hay acá de por medio ningún dogmatismo. Lo que menciono no es solo teórico, sino que es verificable por todos empíricamente.
El ideario del estado como garante de nuestra libertad y propiedad, es una utopía.
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La justicia utilitarista y las paradojas del liberalismo de Mill
"Este artículo sostiene que la ética utilitarista que promueve Jhon Stuart Mill, contrariamente a sus intenciones, no induce ni posibilita un sistema político liberal, sino uno de caracter más bien totalizante"
Ver completo
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domingo 25 de octubre de 2009
Libertad y Socialismo de Hoppe
Hans Herman Hoppe sigue la linea de Murray Rothbard de aglutinar los principios de la Escuela Austrica de Economía con el ius naturalismo y llevarlos hasta las últimas consecuencias, sin hacer ningún tipo de concesiones, y sin entrar en inconsecuencias lógicas como la teoría del contrato social. El resultado lógico de dicho razonamiento es el anarcocapitalismo.
http://mises.org/etexts/hoppe_libertad_socialismo.pdf
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Aboliendo al estado
La idea del liberalismo clásico era limitar al poder político. Ha llegado el momento de decir que ha fracasado. Los cerrojos de la división de poderes y garantias constitucionales han sido abiertos con el correr de los años.
Y esto se ve en la historia Argentina. La Cosntitución de 1853 ha quedado en la nada. Solo fue necesario hacer una reforma constitucional de un artículo para cortar el cerrojo que impedía la expansión del poder del estado en detrimento de los derechos de los ciudadanos.
La justicia con el adjetivo social, paso a ser su contrario. En vez de ser la justicia dar a cada uno lo suyo, paso a significa sacarles a unos su propiedad para darsela a otros.
El Estado Mínimo termino siendo una ficción. Ha quedado demostrado en lo teórico y en lo empirico. El Estado es un monopolio que tendera a aumentar sus beneficios subiendo impuestos y a la vez acortar costos en desmedro de servicio que debe prestar.
No se puede seguir con la frustrante y a la vez peligrosa tarea de “controlar el tumor”. Hay que extirparlo es la única solución.
El ideario anarcocapitalista consiste en que todos los servicios incluyendo defensa justicia y seguridad sean ofrecidos por empresas privadas. Estas sociedades tendrán que competir con otras, por lo tanto tenderán a ofrecer un buen servicio para no perder clientes. El Estado no tiene ese problema, el estado tiene el monopolio, y no cualquier monopolio, sino el monopolio de la fuerza. El puede aumentar impuestos y nosotros no podemos dejar de pagarlos aduciendo de que no nos interesan sus servicios.
Es hora de un nuevo paradigma. No más poder político limitado. Es hora de un nuevo ideal. Un mundo sin burocracia y con libre mercado. No más trabas burocráticas, no más derechos cercenados.
Brad Edmons escribio una serie de artículos sobre la abolicion del Estado.
http://www.spa.anarchopedia.org/Aboliendo_el_Estado
Y esto se ve en la historia Argentina. La Cosntitución de 1853 ha quedado en la nada. Solo fue necesario hacer una reforma constitucional de un artículo para cortar el cerrojo que impedía la expansión del poder del estado en detrimento de los derechos de los ciudadanos.
La justicia con el adjetivo social, paso a ser su contrario. En vez de ser la justicia dar a cada uno lo suyo, paso a significa sacarles a unos su propiedad para darsela a otros.
El Estado Mínimo termino siendo una ficción. Ha quedado demostrado en lo teórico y en lo empirico. El Estado es un monopolio que tendera a aumentar sus beneficios subiendo impuestos y a la vez acortar costos en desmedro de servicio que debe prestar.
No se puede seguir con la frustrante y a la vez peligrosa tarea de “controlar el tumor”. Hay que extirparlo es la única solución.
El ideario anarcocapitalista consiste en que todos los servicios incluyendo defensa justicia y seguridad sean ofrecidos por empresas privadas. Estas sociedades tendrán que competir con otras, por lo tanto tenderán a ofrecer un buen servicio para no perder clientes. El Estado no tiene ese problema, el estado tiene el monopolio, y no cualquier monopolio, sino el monopolio de la fuerza. El puede aumentar impuestos y nosotros no podemos dejar de pagarlos aduciendo de que no nos interesan sus servicios.
Es hora de un nuevo paradigma. No más poder político limitado. Es hora de un nuevo ideal. Un mundo sin burocracia y con libre mercado. No más trabas burocráticas, no más derechos cercenados.
Brad Edmons escribio una serie de artículos sobre la abolicion del Estado.
http://www.spa.anarchopedia.org/Aboliendo_el_Estado
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